lunes, 30 de mayo de 2011

Minicalita d'Estanyol



El domingo por la tarde decidí ir a la última playa de mi recorrido, la siguiente al norte de Talamanca y como está al lado de mi casa pues decidí ir andando. Después de un paseo por carretera me introduzco por un camino entre pinos que baja a la cala. Este camino forestal es mucho más bonito que el urbano, antes de decidir meterme por el estuve dudando porque no sabía si llevaría a Estanyol porque sólo una pintada en una roca indica esta bajada a la cala. En mi camino me cruzo con varios coches que vuelven de la cala y levantan ese polvo que cubre mi coche desde que llegue a la isla. Tener un coche negro me está pasando factura. Entre el calor y el polvo tengo el coche de un perroflauta! Arriba #15M! Y es que en una ciudad no sueles pasar por caminos sin asfaltar pero aquí en Ibiza a poco que salgas de la ciudad te encuentras con caminos sin asfaltar y con ese polvo fino que te deja el coche bonico, bonico! Cuando voy llegando ya llevo una hora de camino y empiezo a arrepentirme de no haber venido en coche puesto que la placentera bajada a la playa luego se convertira en jodida subida pero aún así sigo bajando, al rato empiezo a ver la costa entre los pinos. Llego a una pequeña cala de poco más de 50 ó 75 metros de arena con su chiringuito. Una cala que te regala unos acantilados por los que me aventuro hasta llegar a un peñasco que muere en el mar, en este paseo saque la foto que veis, como me gustan las fotos con rayos de sol, no es la primera que pongo pero es que Ibiza tiene una luz especial. No sé si será porque no tiene mucha tierra con la que compartir esos rayos que caen o porque el mar que rodea la isla potencia su luz, pero es una luz pura, blanca casí sin impurezas en el aire. En este peñasco me siento a descansar mis piernas cansadas. Y desde la punta me tumbo a escuchar como rompe el mar en las rocas, es un sonido constante pero no rítmico porque cada ola tiene su fuerza y su propio camino. Algunas olas rompen tan fuertes que llegan a salpicarme pequeñas gotitas que me dan una sensación refrescante al caer sobre mi piel. Estoy sentada en la punta de las rocas, en un pequeño saliente que por un momento me da la sensación de ser la conductora de la isla, el efecto de venida de las olas bien podría parecer el romper de un barco al abanzar, por un instante tengo la sensación de que en lugar de venir las olas hacía mi soy yo con la isla la que voy a su encuentro. En los huecos dibujados en las rocas en posición horizontal se crean pequeñas salinas, ya que el agua que cae en ellos se estanca y el sol la evapora dejando sólo la sal. Después de un rato debo irme si no quiero que se me eche la noche encima. Cuando empiezo mi subida pasa uno de los últimos coches que abandona la cala y trás pasar a mi altura frena y una amable italiana me invita a subir, no os negaré que no lo había pensado y por un momento me dió miedo eso del poder de la mente pero deniego su invitación y sigo mi subida. Es mi castigo por haberme zampado a la hora de comer unas berenjenas fritas con su ración de patatas... En mi defensa diré que cene piña, con lagrimones en los ojos pero me la comi. La verdad que siempre que me he propuesto perder peso lo he perdido, veremos hasta donde llego esta vez. Cuando por fin llego a mi cima sólo me queda un paseo por carretera asfaltada hasta mi casa y es de bajada. Cuando subia iba mirando norte y la bajada tiene vistas al sur, lógicamente, pero en esta perspectiva se encuentra la ciudad de Ibiza, que bonita es, con su Dalt Vila, su muralla y sus montañas que marcan el final, es una vista preciosa, me paro un instante y le pido mi deseo de quedarme aquí, todos los días se lo pido, espero que el Paulo Cohelo no vendiera paja y esto del poder de la mente tenga su efecto. Llego a casa más contenta que cansada y me ceno mi piña, que rica!

Es curioso lo estraña que me siento en Ibiza, sobre todo con la gente y en especial con los acentos. Si es que vas por la calle y todos hablan raro, hay muchos extrangueros aquí y el que es de aquí tiene acento ibicenco. Cuando puedo me marco un farol hablando mi sanvicentero pero como me contesten en ibicenco tengo que cerrar un poco los ojos pa que se me abran un poco las orejas y entender algo de lo que me dicen, y es que es curiosa la diferencia que existe en la pronunciación y algunas palabras. Y si ya me hablas en otro idioma pues apaga y vamonos, porque están también los guiris que te preguntan como si tu los tuvieras que entender, sé que me hablaban en inglés y yo les dije muy amablemente I don´ t espic inglis. Todos mis años de inglés en el instituto para aprender que esta era la única frase que iba a utilizar, me siento tan bien, ni lo hablo ni lo quiero hablar! Que esto aunque esté a casí 100 km de la península es territorio español.

domingo, 29 de mayo de 2011

Ses Feixes



Ses Feixes es un antiguo campo de cultivos que desemboca en la playa de Talamanca. Su estado actual es lamentable, los antiguos canales o acequias tienen ahora un agua estancada y sucia. El resto de tierra, que es una tierra fértil o al menos lo era y servía como huerta a la Ibiza antigua hoy en día es un lugar de abandono e insaluble. Pero vayamos por orden cronológico.

Ayer aquí habían campos regados por el sudor de las gentes que cultivaban las tierras, verduras principalmente. Plantadas en esta planicie aluvial (que se noté que he estudiado ambientales) un campo regado de forma natural por las aguas de lluvia con la ayuda de una envidiable tecnología de acequias que la distribuyen por toda la zona. Aquí familias enteras vivían unidos al campo y sus frutos eran el sustento de toda la familia. Los excedentes eran vendidos en el mercado dentro de las murallas del Dalt Vila. Las tierras eran heredadas de padres a hijos y tratadas con ese cariño que sólo alguien que ha dado sus primeros pasos teniendo esta tierra como único apoyo sabe dar. La construcción que veis en la foto es una puerta en mitad de la nada, estás puertas son abundantes en Ses Feixes y daban la entrada a cada parcela. Sin más valla ni nada,ya que la división de parcela a parcela la hacían las acequias que a modo de fosos separaban los distintos terrenos. Por lo que el único lugar de acceso sin mojarnos era entrar por estas puertas encaladas. Dentro además de la huerta había algún que otro animal y una casa pequeña con algún árbol frutal que diera sombra y frutos. El resto de la película es similar a el abandono rural de nuestra lejana península, migración a las ciudades y deterioro impasible de nuestro medio rural. A día de hoy esas acequias están inutilizadas, y las construciones tierras adentro rompen el flujo natural del agua fluvial y no hay entrada de agua limpia y eso provoca que el agua del mar entre en la tierra y salinice las aguas submarinas y con ello volviendo las tierras fertiles de antaño en un secarral con canales fétidos e insalubres. Y qué hace la gente cuando algo está sucio, pues ensuciarlo más, así que este secarral está lleno de montones de escombros sembrados como alcachofas por todo el terreno. Quedan además algunas casas reformadas donde vive gente y otras están okupadas y las más deruidas. Poco o nada queda de esos campos fértiles que llenaban los estómagos de los y las ibicencos de siglos pasados ahora es más bien un cementerio de recuerdos lleno de cañizares que nos indican la presencia del agua.
Para esta zona en abandono se ha propuesto hacer un gran parque urbano,ya que está en medio de una zona urbanizable pero es poco probable que este proyecto salga adelante porque estás tierras hoy día tienen un subsuelo salino y se debería de realizar una limpieza del canal natural de abastecimiento de agua dulce que impidiera la entrada del agua del mar.

A veces me parece indecente lo que el paso del tiempo puede llegar a deteriorar una zona o una persona. Y es que el otro día en horas de trabajo teníamos a un borrachin en el banco de enfrente que me daba esa misma sensación de abandono que Ses Freixes. Por lo visto era un famoso fotógrafo que de un día para otro lo perdió todo, ahora vive en la calle y va sucio, orinado en los pantalones y con su cartón de vino. Una pena, y yo siempre pienso que algo así nos pude pasar a todos si nos suceden las cosas y no podemos solucionarlas o no tenemos el apoyo necesario para salir de esa mala racha. Pues el viernes cuando recogíamos el chiringuito del trabajo noto que me estoy mojando el pantalón, una gran meada sin ni sí quiera darme cuenta, como sí no tuviera control ninguno de mi esfinter urinario, miro atrás y veo que a mi paso dejo un rastro de orín por toda la calle, me miro los pantalones y asumo que me he meado encima y que mi incontinencia urinaria está a vista de todo el mundo. Que vergüenza! Esto no es como hacer pis en la intimidad de la bañera ni con la complicidad del agua del mar, esto es mearse encima como un niño de dos años o un abuelo de ochenta, depende... Cuando me miro humillada y con la entrepierna empapada me doy cuenta que mi botella de agua quedó abierta en mi bolso y éste se encontraba a la altura de mi culo. Así que es agua lo que me moja de cintura a los pies y pienso ya soy mayor para mearme encima y aún soy joven para volver a hacerlo. Veremos lo que hace el tiempo conmigo. Y es que a veces cuando voy por la calle y veo a la gente pienso: mira, yo de mayor seré como esa mujer. Y ayer precisamente me paso con una mujer de unos 50 años, pinta de hippy pelo largo canoso y más delgada que yo ahora. Lo del pelo canoso ya lo llevo porque tengo la raya del tinte que me llega a la oreja prácticamente...y lo de más delgada estamos trabajando en ello, como diría mi querido Aznar.

jueves, 26 de mayo de 2011

Necesito metadona en vena!!!!



Dos tipos se encuentran por la calle y mantienen esta conversación:
- Yo a ti te conozco de verte por el Mercadona.
- Si, puede ser, voy mucho allí.
- Si, tio del Mercadona, ya sabía yo que me sonabas.
- Tú también vas?
- Si, tio. Hace años que voy a la metadona.
- Qué? Metadona, noooo! Creía que decías Mercadona. Yo a la metadona no voy...

Esta es una anecdotillas de mi amigo Rogier que a mi me hace mucha gracia contarla y más si la cuenta él, que pone cara de asustao y es que el chaval era normal que lo confundiera con un yonki de la metadona, pues mi amigo iba con los pelos largos por el Montoto de Alicante con una guitarra...

En fin, que lo que quería contaros hoy es que echo de menos al Mercadona. En el Eroski, que es la cadena de supers que hay más cerca de casa no venden muchas de las cosas que estaba acostumbrada a comprar allí. Principalmente la gama de bosque verde y pipas tijuana. Si, en todos los supers que he ido no hay, sólo las encontré en una gasolinera a precio de gasolinera, es decir, carisimas. Pero hoy hemos puesto el chiringuito del trabajo en las puertas de uno de los dos carrefuor que hay en la isla. Bendito Carrefuor, tijuanas a la cesta de la compra pero a la de ya. Aun no las he abierto pero creo que dormiré con ellas. Fijaros como estoy de enganchada que el otro día encontré una pipa en un bolso y la chupe... Si, ya lo sé pero es que estar enganchado a algo te hace hacer cosas muy humillantesy ésta es una de ella, lo asumo. Admitirlo es el primer paso, no? Pues ya está, ya estoy intentando solucionarlo. También estoy intentando comer mejor, sin tanto bocata pa cenar. Y es que aquí en la zona de Ibiza en la que vivo no hay una triste panadería, mucho hotel, mucho chiringo pero de lo demás olvidate. Así que vivía con la ansiedad de comprar el pan constantemente, así que me lo quité de raíz. Eliminando la raíz de mi ansiedad, quito el problema. Algo así tendré que hacer con el tabaco pero darme tiempo que aun estoy siendo capaz de cruzarme toda la playa de Talamanca para ir hasta el restaurante El Flotante a por el paquete de tabaco, por cierto al o a la que venga le invito a una caña en El Flotante que es un sitio bonito, en contra de la ley de costas porque te puedes mojar los pies mientras te bebes la cerveza pero bonito. Ya os haré un blog de sitios de restauración para ir pero tampoco os penséis que será de estrella Michelín que no está la cosa pa eso.

El Mercadona nos crea la necesidad de comprar allí y nos hace(ndado)mos adictos y luego vamos como yonkis buscando nuestra droga. Lo mejor es no ser dependiente de nada ni de nadie, sólo así podrás ser libre y por lo tanto feliz. Mandarme una caja con yogures de esos hacendados de chocolate blanco con galletas, si, si de esos que van de dos en dos y son de cristal!!!! Aaaah! Y agua de peinado deliplus, la azul y con ambientador de bosque verde de limón para el coche y si cabe el suavizante de aloe vera de hacendado, huele tan biennn,mmmmm. Por cierto, quien decidió que el aloe vera olia así? Ni de coña el aloe huele a ese suavizante, querido amigo oledor de aloe siento ser yo la que te diga que el aloe vera no huele a NADA. Pero el suavizante huele tan bien. Sería tan feliz tomándome una bolsa de pipas tijuana envuelta en una toalla con olor a suavizante hacendado de aloe y sin tener el pelo "estufao" y de postre un yogur de chocolate blanco con galleta! No pido tanto no? Hacerlo vosotros allí mientras regreso que ya me quitaré la espinita a mi vuelta... Si vuelvo!

martes, 24 de mayo de 2011

La Cova de Can Marçà y Benirràs



Ya he decorado mi coche! Ayer le hice a uno de mis agentes que me regalara esta salamandra de Sant Josep previo pago de 4 euros, pa que así el regalo le saliera económico, vamos que me la pague yo... Es típica de aquí, ya os pondré alguna fotillo de una original, que son muy abundantes por aquí. Ahora hace compañia a mi rana, la primera que me compre en Guadalest, el pueblo que más me gusta de Alicante. Asi que tenía que hacerme con una de estas en el pueblo que por ahora más me gusta Sant Josep, me quedan algunos por visitar pero este es realmente precioso, unas calas preciosas, con una reserva natural, mar y montaña en pocos metros y aunque el pueblo no es costero, en 3 minutos en coche ya estás pisando arena fina en alguna de sus calas entre acantilados, sencillamente encantador.

Si, ya sé que esta entrada quedaría mucho mejor la cueva de San Miguel o la fantástica puesta de sol en Benirràs pero es que tengo algo importante que contaros de la isla y tiene que ver con la foto... Bueno, desde que he llegado aquí me tengo que mover en coche, echando mucho, muchisimo de menos mi moto y es curioso como en un sitio tan pequeño donde todo queda cerca se gaste tanta gasolina.

Me planeo mi paseo de la tarde y decido ir a Sant Miguel para ver la cueva, paisaje kástico que me resulta de lo más interesante, así que pongo rumbo justo al punto opuesto de la isla donde he pasado la mañana, Sant Josep. Antes de salir de casa he de memorizar por los sant o santas que he de pasar primero para llegar a mi sant destino, si, aquí todos los pueblos son santos, execto Ibiza que es Eivissa. A ver, tenemos al sur Sant Josep y Sant Jordi, este último pertenece a el primero, además de Sant Agustín. En la siguiente provincia está Sant Antoni, que tiene a Sant Mateu y Santa Agnes. Al norte de Ibiza donde está Sant Rafel y uno a secas llamado Jesus, Santa Eulalia, que tiene a Santa Gertrudis y Sant Carles, y al norte de la isla Sant Miguel con su Sant Joan y Sant Vicent. Y no sólo eso, además de tan expléndido santoral además van apellidados con nombres como: Sant Josep de sa Talaia o Sant Joan de Labritja... Amos esto ya es pa volverse loca. Así que si quieres ir lejos tendrás que pasar por varios santos antes, mi recorrido será Ibiza, Santa Gertrudis, Sant Miguel pero cuando salgo en el coche termino haiendo la ruta de Santa Eulalia, casí Sant Joan y Sant Miguel. Esta ruta es porque para salir de ibiza o coges dirección Sant Antoni y a mitad camino bifurcas tu destino al norte o al sur y yo me equivoqué saliendo por el norte de Ibiza y ya tuve que seguir la carretera hasta Santa Eulalia del riu. Una vez por esta carretera olvidate de la quinta marcha, si eso dejarla en casa y ahorrais espacio en la maleta, paseas por caminos asfaltados rodeados de pinus, de ahí el nombre de isla pitiusas... Y casas de campo con almendros y ovejillas pastando. Lo malo que a veces para ir a otra carretera decente tienes que ir por unas nada decentes, es decir, caminuchos donde vas rezando, de ahí los nombres de los pueblo ibicencos para que no te venga un coche de cara en la siguiente curva porque si no no cabríamos. De hecho me cruce con dos y cerré los ojos pensando en mi destino, Sant Miguel, y deseando que el barranco de mi derecha no fuera muy profundo. Gracias a dios, no hay mucho tráfico por aquí aun, veremos la semana que viene que empieza junio. Bien, llego a Sant Miguel 15 minutos y 4 rezos después y sigo hacía el puerto de Sant Miguel, porque este pueblo, como algunos aquí no da a la costa, sino que su núcleo urbano está entre las montañas. De camino a la costa viene bien señalizada la cueva donde quiero ir, así que subo una loma sin problemas y llego a mi destino. De camino venía pensando que seguramente me costaría dinero entrar, llevaba 9,53 euros en mi cartera y estaría dispuesta a pagar. Pero cuando llego a la puerta de la gruta veo que vale 9 euros, pagaría 4, 5 como mucho pero 1500 pesetas por una cueva? Además venían indicaciones de que era una visita guiada de 40 minutos aproximadamente. Mi cabeza se convirtió en una balanza, una visita a la cueva de 40 minutos o un paquete de tabaco y dos cañas viendo atadecer. Hala maja! Pal coche! Una caustrofica como yo 40 minutos en un sitio sin ventanas ni na? No es buena idea, cervecita en vena por favor. Sigo subiendo la montaña de la cueva que me lleva a Benirràs. Estos montes son los que se incendiaron el verano pasado y el camino a la cala se empieza a mostrar desolador. Pero cuando llegas abajo el fuego ha respetado la vegetación. En Benirràs hay tres restaurantes apie de playa, entre dos riscos de piedras hay una zona de playa de piedras pequeñas mezcladas con arena. Osea que es una cala pequeñisima entre acantilados. El ambiente es hippilongo total, hay un grupo de unos 30 celebrando un cumple, son chicos y chicas con niños y niñas pequeños, una especie de comuna hippi en mitad de la playa. A mi llegada el sol aun calienta y puedo difrutarlo con la ropa de ir a ver cuevas, es decir, sin bañador. Al rato llega una pareja joven que al ir a meterse al agua se dan cuenta de que hay medusas y recorren la cala buscando un lugar libre de la plaga para entrar al agua, creo que no lo consiguen y se van sin más. Cuando llevo un rato sentada en la orilla llegan los tamborileros, y la playa empieza a sonar a musica. Me tumbo en la playa cierro los ojos y dejo entrar el ritmo en mi cabeza, al sonido del tambor se le une una especie de cuerno y una voz de una chica. Entre el sol cayendo, la brisa, la musica parece que me haya fumao algo chungo porque empiezo a marearme. Me levanto al poco y veo que esa nube maldita me impedirá ver de nuevo las vistas. Decido que no quiero cerveza, ya he tenido bastante con mi trance musical. Espero un rato y cuando decido cambiar mis gafas de sol por las de vista, asumo que cae la noche, empieza a refrescar, los tambores paran y las gentes abandonan la cala, es hora de volver a casa. Las indicaciones a seguir son fáciles, Eivissa o el dibujito del avión que indica el aeropuerto, al poco estoy de nuevo en casa, es como si en 20 minutos te fueras de Valencia a Ferrol, en dimensión peninsular.

Me gusta que en tan poco espacio haya tanto que ver, disfrutar, sentir, vivir, escuchar, saborear, mirar, y cualquier verbo de cualquiera de las tres conjugaciones.

lunes, 23 de mayo de 2011

playa des Cordolar, sa Caleta y atardecer en playa Conta.



Me subo al coche sin encontrar mi mapita con las calas y playas señalizadas, llevo un rato buscándolo y ya me he cansado, así que me voy pensando y confiando en las buenas señalizaciones de la isla. Paso mi última playa de ses salines y se que hoy me toca des Codolar, así que sigo un poco más allá. Pero des Codolar no esta bien señalizada y llego a una cala en la que ya había estado con Inés, es Bou Nou, una pequeña cala con gran saturación de gente un domingo por la tarde. Así que doy la vuelta para encontrar des Codolar. Ahora echo mano de mi sentido de la orientación, me refiero a la orientación geográfica y no a otros tipos de orientación... Que esos ya sabeis que están invertidos juaaaaa. Y llego a un bloque de edificios al lado del aeropuerto que se intuye detrás de una valla. Paro el coche y doy un paseo a ver si la costa queda muy lejos porque no hay señalización ni nada. Y detrás de un montón de matas se encuentra un gran pedregal bañado por el mar. Vuelvo al coche y saco mi librito de Stephen King. Ando un ratillo por el pedregal pero me es muy incómodo y estoy apunto de matarme varias veces, así que busco un camino auxiliar que bordea toda la valla del aeropuerto y ando más cómodamente por el. Vengo de Bou Nou, una cala pequeña entre acantilados donde probablemente no me cabria ni la toalla y me vengo a una playa largisima sin una toalla, ni chiringuito ni nada!!!??? A sólo 5 minutos de la anterior... Cuál es el motivo? El aeropuerto! Para que os hagáis a la idea, si un avión no pudiera alzar el vuelo al intentar salir de la isla te llevaría por delante si estás tomando el sol en esta bonita playa. Como eso no suele ocurrir y los aviones si alzan el vuelo te pasan a pocos metros de tu cabeza. Si, puede resultar molesto pero es también bonito ver levantarse en el aire esos aparatos, de hecho de camino de vuelta hay un chico con prismáticos mirando los aviones. Justo el sábado veía en la playa de Talamanca a las gaviotas surcar los aires con ese vuelo, sin esforzarse, dejandose llevar por las corrientes marinas y me preguntaba como podrían mantenerse en el aire y ahora me pregunto lo mismo con estos mastodontes de los aires... Además del ruido ensordecedor que dejan a su paso se oye el mar y el ruido de las piedras al rodar empujadas por el mar y el viento, mucho viento. Pongo mi toalla y me echo a leer, en unos minutos las piedras se clavan por todas partes y me siento como si estuviera acostada en una cama de faquir así que voy quitando las que noto que me molestan más y arreglo un poco la situación pero cómodas, cómodas no son las piedritas, imagino que las habrán puesto para evitar que el mar entre a mojar los aviones. Al cabo de un rato veo que el sol está bajando y que no hay nubes en el cielo así que me voy al coche y me dirijo hacía la parte oeste de la isla donde el fuego del sol es apagado por las aguas del mar, aún no lo he visto desde que estoy en la isla, así que comienzo mi viaje. Me pierdo un poco entre cala y cala porque no estoy segura desde donde se verá bien la puesta de sol y finalmente decido ir a las playas de Conta o Comte en catala. Al llegar recuerdo el sitio porque ya estuve aquí viendo una bonita puesta de sol pero cuando llego veo una gran nube entre el sol y mis ojos que no me dejan ver con claridad el hundimiento del sol en el mar, otra vez será. Aun así ver como la luz de esa nube se apaga me resulta espectacular. Cojo de nuevo mi coche y conduzco de camino a casa, cerce de Sant Josep, el pueblo más bonito para mi de los que he visto por ahora en la isla, sigo el refrán ese que dice: donde fueres haz lo que vieres y subo a una autostopista. Es algo habitual en la isla, yo lo veo peligroso pero claro yo vengo de una comunidad donde se hizo famoso el caso de las niñas de Alcaser, donde se supone que mataron a unas niñas que hacían autostop pero aun así me paro. Le pregunto que a donde va y me dice que al kilómetro 4 de esa misma carretera, así que sigo el camino en compañía. Al entrar encuentra mi libro de Stephen King y comienza a leerlo, dandome ciertamente un poco de miedo... Cuando acaba su lectura comienza una conversación sobre energías, la isla, miedos, bloqueos personales y demás cosas así, ciertamente los y las perroflautas están fatal...

Ya solucione lo del antimosquitos pero ahora voy sin reloj porque no conseguí que volviera a funcionar... Toda una metáfora en esta isla donde parece que el tiempo se ha detenido hace mucho.

domingo, 22 de mayo de 2011

Día de elecciones



Imagino que hoy la mayoría de Españoles acudirá a su cita en las urnas o al menos es lo que deseo para ejercer su derecho al voto. En estas elecciones nos estamos preparando para las nacionales, las movilizaciones del movimiento #15M han encendido sus motores y ha consejido hacernos soñar con ese cambio que muchos hablamos en nuestro entorno más cercano, con amigos y familiares. Los debates políticos desde que yo tengo uso de razón siempre han versado sobre la derecha, la izquierda...siempre las mismas frases pero ahora, y gracias a que internet permite la expresion, hemos unido nuestros entornos y lo hemos hecho uno. Yo sí creo esa frase,casi un lema de que la unión hace la fuerza y ahora la unión hará cambiar las cosas. Todos nos vamos a tener que aconstumbrar al cambio, sin políticos corruptos en las esferas de poder, siendo los ciudadanos los que elegimos no vamos a poder echarles las culpas a otros porque ahora los errores serán nuestros. Y es que sentimos a la clase política tan lejana que no parece que pertenezcan ni a nuestra misma especie de hominidos.
Soñar es gratis y yo ya estoy soñando en un mundo mejor, hecho por todos y para todos, un mundo con oportunidades para mi generación que los medios ya llaman de generación perdida. Nos tachaban de poca implicación, de ser apolitícos y ateos, de ir a la nuestra y de no valorar la sociedad democrática que nuestros padres nos dejan de herencia con sus luchas tras el franquismo de este país. Pero ellos no sabían que no la valorabamos porque no la sentíamos nuestra, porque esa democracia que estudiábamos en el colegio nada tenía que ver con la que se aplica en España. Hemos estado mirando, hemos sufrido sus consecuencias pero llego un día que se nos provocó demasiado y ahora decimos lo que pensamos y lo que pensamos es que esta gran mentira capitalista que amamanta a unos pocos no nos convence. Y sí nos preguntais nosotros os diremos como queremos hacer nuestro mundo, os diremos como queremos organizar las cosas, os diremos nuestras ilusiones,preocupaciones y motivaciones. El mundo que habéis creado no es el mundo en el que queremos vivir, nosotros lo sabíamos pero como buenos hijos no nos habíamos quejado pero ahora que somos padres y tenemos nosotros que decidir que mundo dejamos a nuestros hijos, lo vamos a cambiar para ellos y para nosotros. Nos habéis dado preparación, somos una generación con estudios, sobradamente preparada nos llaman los medios, y yo me preguntaba preparada para qué. Pues aquí lo tenéis, hemos dejado de mover el ratón, como alguno nos acusaba para mover como aquel flautista para unir nuestros ratones y crear un sólo grito. Ahora ya sabéis que estamos aquí, nos hemos hecho visibles en las plazas de España porque al parecer no erais capaces de inútirnos detrás de nuestros ordenadores, porque somos muchos y estamos cabredos. Estos días he vivido emocionada toda esta movilización de gente, algo espontáneo dicen los medios, yo no lo creo. Simplemente es nuestra maneras de hacer las cosas, nosotros no tenemos que matar a nuestros hermanos o vecinos como hicieron nuestros abuelos en la guerra civil, nosotros no tenemos que correr delante de los grises como hicieron nuestros padres, a nosotros nos queda el mundo de la palabra y es lo que ahora hacemos, hablar para entendernos y explicaros el mundo que queremos. Me alegra tener la oportunidad de dejar un mundo mejor a las generaciones venideras, ellas ya lo cambiarán también pero ellos dirán, mis bisabuelo luchó en la guerra civil, mi abuelo corrió delante de los grises y mi padre, y lo que es para mi más importante, mi madre hablaron para dejarme el mundo en el que vivo. Porque no es lo mismo cuando el daño te lo hacen a ti que cuando eres tú el que hace daño, y yo soy de las personas que me duele más el daño ajeno que el propio. No dejaré a mis hijos un mundo peor del que sueño tener cada noche. De ahí esta pancarta que escribimos Inés y yo y que esta niña nos robo y mostraba con orgullo, para mi fue muy significativo porque ella no entenderá esa pancarta pero le puedo asegurar que hablaré y conseguiré para ella el mundo que yo quiero tener.

Espero que todos y todas hayáis ido a votar para empezar el cambio y conseguir soñar juntos por un mundo mejor.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Votación acelerada



Aiiii puuuuuffff aun me duele el pecho de correr tanto y tan rápido, mientras mi corazón se va pausando, espero que no el todo, y mi respiración vuelve a su ritmo normal voy a escribir mi siguiente entrada al blog aaaauuuufffff, aaaaauuuuffff (ruido de mi respiración).

Bien, como todos sabéis, el próximo domingo hay elecciones autonómicas, las papeletas de color sepia y elecciones locales, las de color blanco. Pues como no estaré allí para poder votar en mi colegio electoral tuve que pedir el voto por correo, que lo hice como no el último día y rellenando los papeles sin casi saber mi nueva dirección, ni mucho menos el código postal de Ibiza... Hasta ahí todo normal, pero hoy que por fin han llegado los papeles a mi nueva casa, pensando que mañana 19 sería mi último día para entregarlo y que estuviera allí en mi mesa electoral el domingo. Esta tarde, a las 19:46 minutos me dispongo a abrir el sobre y hacer mi elección, leo las instrucciones y veo como último día de entrega el 18, pero me cago el Dios! Con perdón, como que hoy???? No podía dejar mi derecho al voto así, sin ejercer. Ya no tenía la posibilidad de coger un avión, barco, bicicleta o autostop, como decía la canción para estar delante de mi mesa electoral el domingo con carné en mano. Entonces me dije, Votaaaaaa! Y salí corriendo en dirección a correos con las papeletas en el coche y con la esperanza de que la persiana de correos de Ibiza no se me cerrara en las narices. Elijo mis papeletas de camino, rotonda tras rotonda, volantazos y frenazos después llego a correos, aparco el coche y voy en una carrera a velocidad de la luz hacía la esquina donde yo pensaba que estaba correos, pero no, la habían movido unas esquinas más allá, y a velocidad de la luz sigo mi búsqueda. Cuando ya puedo ver la oficina de correos en la esquina mi reloj marca las 8 pasadas de la tarde del miércoles 18, mi derecho al voto se esfumaba por unos minutos y por mi mente pasaba la relatividad del tiempo, qué son 5 minutos comparados con 4 años? Me siento como esa atleta que hace tres nulos seguidos en unas olimpiadas. Todos estos años luchando para poder votar y ahora unos minutos me lo arrebatan. Aun así no desisto y llego a las puertas y veo aun luz dentro y gente en la cola y veo el horario y para mi tranquilidad no cierran hasta las 20:30, voy a poder votar, mi carrera no ha sido nula! Mi respiración en la cola de correos se parece a esos aparatos de aire acondicionado que dan a la calle, ruidosos y de aires calenturientos, hasta el hombre que tengo delante se gira quizás molesto por mi alborotada respiración en su nuca. Entrego mi sobre tras rellenar el impreso de correo certificado y le pregunto a la chica si hoy era el último día y para mi rabia interior me dice que lo ampliaron hasta el 19, es decir, mañana. Toda esta carrera y revuelo de mi cuerpo para nada, bueno para nada no, para evitar que un partido gane las elecciones... Y hasta ahí puedo leer ya que como ustedes y ustedas, (jajaja guiño a la gran exministra de la ex cartera de igualdad Aido) es secreto.
Después de haberme costado tanto votar envidio más el poco esfuerzo que implica ir un momento el domingo a tu urna y dar tu opinión en algo que te repercute tanto y sobre todo hacerlo siendo mujer y teniendo en cuenta lo mucho que se lucho para que así fuera como para ahora no poder ejercer este derecho. Siempre he votado y estoy convencida de que lo seguiré haciendo y eso que no me siento nada cercana a los pensamientos políticos, de hecho algún voto en blanco he llegado a dejar en la urna, pero no ir a votar, nunca, porque si me preguntan, yo contesto, así es como veo yo las votaciones.

Como veis en la foto mi reloj de muñeca se ha retrasado unos veinte minutos y os explicaré porque, en mi carrera a la velocidad de la luz hacía la oficina de correos debí de entrar en ese espacio temporal que relantIbiza el tiempo y el espacio, porque como todos sabemos, a la velocidad de la luz el tiempo tiende a cero y de ahí que en mi carrera supersónica viajara en el tiempo hasta la oficina de correos, eso o que me di un tremendo golpe contra una farola y se desprendió una de las manecillas de las esferas interiores impidiendo el movimiento del minutero... Pero que quereís que os diga en una isla donde he sido capaz de perder un imperdible, pero si la misma palabra lo define... Pues el mio debería de ser un casiimperdible porque se perdió, aaah y romperseme unas pinzas de depilar? En mi vida se me habían roto ningunas, se pierden pero romperse?? Y lo que es aún más extraño, andar por el centro de Ibiza sin encontrar ningún comercio chino, si de esos que están en todas partes en la península. Por lo visto en los atlas chinos Ibiza no existe, ya se sabe que las copias chinas no son exactas y en este caso se olvidaron de poner Ibiza, claro no la verían porque sacarían la información de España en algún informativo del tiempo...

Me despido con miedo de lo que pueda seguir ocurriendo en esta isla, igual la próxima entrada la escribo desde un universo paralelo.

domingo, 15 de mayo de 2011

La isla



Hacía tiempo quería contaros la sensación que tengo en esta isla, parece insignificante esta palabra pero ahora más que nunca entiendo el significado de la palabra aislado. Una isla es en si un lugar donde la gente tiene dificultades para relacionarse con el resto del mundo. Vale, yo he estado años en Alicante sin viajar fuera de España, pero vamos, que si me hubiera dado el venazo cojo el coche y me planto en la misma puerta del Vaticano, pero aquí no puedes hacer eso. Por otra parte, la gente que vive aquí o son de aquí, que son los menos, o han llegado a la isla por alguna u otra razón y en principio uno llega solo a esta isla. Quedas tú solo, sin amigos ni familia y tienes que partir de cero y crear tu red social desde la nada. Ese es un detalle curioso, la gente que estoy conociendo no tiene facebook, algo que como saben los que me conocen para mi es vital. Pues bien, he llegado a una conclusión después de mis inservibles explicaciones de las utilidades del face. La gente que vive aquí se aisla, toman una posición mínima del mundo que les rodea en parte porque saben y sienten que el mundo les ignora a ellos. Un claro ejemplo es el vacío que siente uno al ver el hombre o mujer que da el tiempo en los telediarios. Cuando me encontraba en la costa levantina podía sentirme aludida e informada del tiempo venidero pero cuando la persona que informa se sitúa justo delante del trozo de tierra donde tú te encuentras y no puedes ver si han puesto un sol o una tormenta, uno se siente ignorado... Esto marca la personalidad de los ibicencos. Los que venimos de fuera tenemos otra extraña sensación, y es que en la península no utilizamos precisamente la palabra península y aquí se utiliza como para nombrar el mundo exterior... Como en los Fragels. Todo aquí se limita al reducido terreno de una isla. Además, se habla de la isla personalizandola, si, como si fuera una persona con capacidades humanas, para los que hayan visto lost saben a lo que me refiero, para los que no lo hayan visto pues os diré que utilizan expresiones como: si la isla te trata bien, la isla te hace conocerte a ti mismo, y una frase gran hermanistaca: la isla todo lo magnifica y también lo relatIbiza. Estoy de acuerdo en ello, estando aquí el resto del mundo te es un poco ajeno, ya que sientes que no formas parte de el.

Una sensación que acompaña al aislamiento es quedarte anclado en el tiempo, como aquella metáfora del hombre de las cavernas, donde se pensaba que el mundo eran aquellas sombras reflejadas en la pared, o como medir el tiempo si has perdido contacto con el tiempo real. Y este es otro detalle a resaltar, por lo visto, alguna ley a prohibido ver la serie de lost en todas las islas y es que aquí nadie la ha visto... Y eso a veces me hace pensar (ATENCION SPOILER de lost, no seguir leyendo en caso de no haber visto el final) todos estamos muertos y sólo es cuestión de tiempo darnos cuenta... Además de este insignificante detalle la serie tiene muchas semejanzas con vivir en Ibiza, los viajes en el tiempo son habituales también aquí, la gente tiene coches con cintas y walkman recién comprados, no tienen conexión a internet en sus casas, aquí el siglo XXI no ha llegado, habrá naugradado de camino. Pero de repente la isla se mueve y viajamos en el tiempo y podemos ver coches nuevos semejantes a naves espaciales de la recién estrenada película 2001 odisea en el espacio. O gente con objetos en las orejas hablando solos, y es que aquí, y no me refiero a lugar, si no a medida temporal, aquí el móvil es un artículo venido del más allá, no os diré que no se utiliza, porque os mentiría pero sus características y aspectos son de otros tiempos, vamos acordaros de ese primer móvil que tuvisteis, pues ese móvil pertenece ahora a un ibicenco. De hecho podría diferenciar a un isleño de un foráneo sólo con mirar su móvil, es una técnica secreta que utilizo para diferenciarlos y de hecho puedo calcular aproximadamente el tiempo que lleva aquí, ahora si me refiero a lugar, por la antigüedad de su móvil.

Vivir aislado en un sitio donde los guiris se apoderan de todo es incomodo y te hace vivir en una constante dicotomía, aiiih! La constante en lost también era importante y es una de las cosas que me hace sentir que la isla aún no se ha apoderado de mi, y porque no decirlo tener la certeza de estar viva, y es que sigo teniendo contacto con vosotros, amigos y familiares, con los que gracias al móvil e internet nos seguimos. Pero es inevitable sentir el aislamiento, y una razón de peso es la inexistencia de un mercadona, por el amor de Jacob*(referencia a lost)!!!! Que como se aprecia en la foto, me equivoqué comprando pastillas en lugar de los recambios de botellita para mi antimosquitos y ahora que hago???? Cómo los devuelvo???? Siento un odio hacía mercadona inexplicable, por qué no consideran que aquí también necesitamos productos hacendado y bosque verde!!!! Que me van a comer los mosquitos por culpa de un despiste!!!! Y otra duda que no puedo resolver es, si en la isla de perdidos había un Decanthlon por qué en Ibiza no? Porque no me vengan a decir los de vestuario de la serie que toda esa ropa la salvaron del accidente...

Entrada escrita desde la influencia del monólogo de Luis Piedrahita que me hizo reir mucho anoche.

viernes, 13 de mayo de 2011

Paseo por Santa Inés



Después de la mañana de trabajo decidí que tenía que pasear por el interior de esta isla. Previas indicaciones de mis agentes ( así se llaman el grupo de gente a la que intento coordinar) cogí el coche por la tarde y me fui por los caminos del norte, tras no saber muy bien por donde andaba voy a salir a una carretera esta vez con indicaciones a mi destino. En menos de 20 minutos estaba rodeada de montañas repletas de pinos, algo muy normal al poco que sales de las costas tan edificadas. Dejo el coche en el aparcamiento cerca de la iglesia de santa Inés y me pongo a andar por una carretera asfaltada, me voy encontrando algunas casas de campo a derecha e izquierda con campos de cultivos, almendros en su mayoría pero apenas me cruzo con uno o dos coches. Sigo esta carretera unos 20 minutos en subida hasta que me hace bajar a un valle, entonces decido coger un camino de tierra que intuyo sigue subiendo. Aquí las casas y parcelas se entremezclan con pinadas. Veo de vez en cuando señales de la ruta 9 señalizada para las bicis por lo que pienso que sí continuo por aquí no me perderé. A la hora de mi andadura y al ver que el camino vuelve a bajar hacia otro valle y viendo que el sol ya está bajando desisto de mi paseo forestal a pesar de que sé que sí sigo un poco más vería la costa pero no quiero salir en las noticias por hacerme perdido en las montañas de Ibiza y haber tenido que volverme ermitaña y vivir indefinidamente entre estas colinas poco pobladas. A mi bajada cojo dos piedras porque cuando subía oí ladrar a un perro y por su sonido parecía grande y no hay muchas vallas en estas casas ibicencas, ahora mi imaginación me ve saliendo esta vez en España directo dando mi versión de como me atacó un perro desde la cama del hospital de Ibiza... Para mi suerte y la del perro no sale a mi encuentro y lo oigo de nuevo ladrar a lo lejos. En mi camino encuentro un nisporero y me sirvo la merienda. En pocos minutos más estoy de vuelta al coche y después de unas cuantas carreteras secundarias de vuelta a casa.

Es una pena que no existan buenas indicaciones de las bonitas rutas de interior de la isla, el otro día recogi en la oficina de turismo un cuaderno de rutas de senderismo pero para mi suerte son todas por las costas. Así que tendré que ir de aventurera y buscar mis propias rutas interiores.

jueves, 12 de mayo de 2011

Paseo por el centro



Ai dios mioooooo! por fin os puedo escribir desde el ordenador y es que mis entradas estaban escritas desde el móvil... y me tiraba como una hora para poder escribir cada una de ellas. Pero hoy después de intentar conectarme a las redes wifis que mi ordenador detectaba desde mi habitación ibicenca, desintí al ver la oposibilidad de mi conexión casera... y me he venido a un bar a tomarme unas cervezas mientras gestiono internet, rodeada de obreros y gentes de bien, trabajadores que acaban de salir de su trabajo en las obras de apartamentos cercanos y se toman una cerveza antes de irse a sus casa.

Ayer mi di una vuelta por el caso antiguo de Ibiza, la verdad, que es un lugar que enamora. Mis pasos fueron sin destino alguno, entrar por una calle que obligatoriamente te lleva sin más. A mi paso encuentro casas pintadas de cal e inumerables adornos, además de comercios y restaurantes. Es una pena que esta ciudad esté tan enfocada al turismo, porque pierde la esencia de pueblo pescador, aun así guarda su arquitectura de calles imposibles, donde no pasa ningún coche, más que nada porque no cabría...

Seguiré con mi caña y mi cigarro rodeada de obreros.

martes, 10 de mayo de 2011

Ses Salines



Ses Salines era la siguiente playa según mi ruta previamente programada. Se accede por la misma carretera que Es Cavallet, de hecho está al lado, adentrandote un poco más en la carretera que cruza las salinas al sur de la isla. Nada más llegar puedes ver una tira de coches aparcados cerca de un restaurante llamado mar y sal. Pasas por la misma puerta para encontrar el acceso a la playa. Está muy bien señalizada y los accesos son de madera. A pocos pasos se presenta una playa de ensueño, que no puedes ver si no traspasa la pinada que separa la orilla de las salinas. Una vez pisas arena y como todas aquí lo primero que te encuentras es un chirringuito, en esta playa hay exactamente cuatro. Me adentro en la playa y mojo mis pies, el agua es clara y limpia de una arena clara, no parece tener mucha profundidad y por la gente bañándose mar adentro intuyo que así es, ya que están lejos de la orilla y aún los veo pisar tierra firme. Camino por el límite entre la arena seca y las olas que mojan este trocito de tierra. Es una playa familiar y a las cinco de la tarde un martes de mayo está bastante llena. En el último de los chiringuitos veo una moto acuática barada en la costa, entre roca y roca, creo que alguien ha aparcado en el agua como quien aparca en la puerta de un bar en tierra firme, levanto mi mirada y veo a Pocholo, quien si no iba a venir y aparcar su moto de esa manera, creo que es suya porque viste un mono de neopreno y como no, porta un vaso con presumiblemente un mojito del chiringuito. Bien, creo que tendré que ir contabilizando las veces que veré a Pocholo, con esta llevamos una. Si eres capaz de recorrerte la costa, sera algo más de un kilómetro, encontrarás un fantástico premio. La playa de arena se rompe y empieza una formación rocosa que entre roca y roca regala pequeñas calas. A medida que sigues andando por un camino donde la frondosa pinada te queda a la izquierda y la costa a tu derecha irás encontrando estas calitas, ahora elijo la mia. Una cala de arena entre las rocas, solitaria y silenciosa, planto la toalla. Mi silencio se ve interrumpido por un grupo de tres chicas y un niño pequeño, acompañadas por un fotógrafo profesional y se disponen a hacer un reportaje. Me voy a estrenar mi material de buceo. Es una pasada ver el mar así, es como si fueras tú mismo el que realiza un documental acuático. Sólo oyendo tu respiración y delante de tus ojos la grandeza del mar. La versad es que me da un poco de miedo tanta agua, deben de ser las secuelas de pertenecer a la generación de la saga de tiburón, pero me dejo llevar por las olas y sigo a los pececillos que encuentro en mi camino. Me imagino desde fuera y debo de tener una pinta bastante cómica, yo lo titularia la ballena marrón, porque otra cosa no pero os aseguro que me estoy poniendo morena y cuando pise la peninsula no tendré el culo blanco... Ya que en esta zona de la playa se puede prácticar el nudismo, así que desnuda con aletas, gafas y tubo... Ya me direis la pinta que debo de tener, bueno al menos ya me despoje de mi pelaje invernal y luzco un bello depilado. Seco mi cuerpo con estos tímidos rayos de sol del mes de mayo y abandono mi cala conquistada. Pero esta vez en lugar de volver por la orilla de la playa decido adentrarme en la pinada. Es un contraste fantástico y su sombra es agradable después de mi baño de sol. Casí al final de mi paseo encuentro un gran parking de coches, que al parecer es de pago por eso decidí no dejar mi coche aquí pero al acercarme a pie veo que en las casetas de las barreras no hay personal trabajando, debe de ser que no estamos en temporada y el aparcamiento en esta zona la verdad que no es un problema, veremos en el mes de julio o agosto. Encuentro mi coche aparcado fuera de est recinto de pago próximo al restaurante mar y sal. Odio tener un coche negro cuando hace tanto sol, tendré que hacerme con uno de esos parasoles para el coche.
Una playa recomentable si vienes en familia.

lunes, 9 de mayo de 2011

Feria Medieval



Este fin de semana estuve trabajando cerca de la feria medieval y el domingo cuando acabamos nuestra jornada laboral cogimos el autobús que nos dejaba en lo alto del Dalt Vila. Lugar que no había visitado en mis viajes posteriores a la isla. Es algo imperdonable ya que es precioso. Dalt Vila preside el paisaje de la isla, lo ves desde casí cualquier parte de la ciudad pero pasear por sus calles es respirar historia de piratas y corsarios. Entre las viviendas que aquí se encuentran hay también hoteles, cafeterias y el ayuntamiento. Visto desde fuera, me recuerda mucho a nuestro castillo de Santa Bárbara, con la cara del moro pero aquí se puede vivir dentro de las murallas de la antigüa ciudad. Merece la pena su paseo y si además coincide con la feria medieval como que te hubicas mejor, aunque estoy deseando pasear sin tanto bullicio como durante este fin de semana.

En la foto podemos ver además los aviones que vuelan esta isla sin parar y ese rayo de sol que baña este trocito de tierra entre tanta agua, seguro que avionesy rayos solares luchan por tocar tierra y no quedarse perdidos en el mar.

sábado, 7 de mayo de 2011

Salida y entrada de emergencia


Como sabeis hice un paréntesis de mis vivencias ibicencas para ir con urgencia a por mi silkepil. El viernes por la tarde me di cuenta que tenía algunos días libres y el sábado embarcaba para la península. Por lo visto yo soy así, pensarlo y hacerlo... para que voy a planificar nada????

Bien, antes de salir de Ibiza el sábado, tuve que ir al dentista a recuperar la funda de mi muela, ya que durante mi breve estancia aquí se había caído y me acerque a un dentista el jueves para que me la cementaran (gracias a dios que no utilizan cemento de verdad) aquí me cobraban una pasta y en la península me iba a salir más barato, además celebrábamos también el cumple de mi papi, así que me fui. El lunes ya tenía la funda de nuevo en su lugar a un módico precio de cero euros, por lo visto estaba en garantía, así que podemos considerar que el viaje peninsular se había amortizado.
Además de estos detalles logísticos me apetecía ir a despedirme y deciros a la cara lo contenta que estoy de estar aquí y no que os enterarais vía face. Así que mi estancia allí se puede resumir en cervezas, cafés, helados y comidas de mi mami... Me lo pase muy bien y casi pude ver a todo el mundo y llevarme vuestros abracitos que tanto echo de menos aquí!

Pero llego la hora de volver y tuve que meter mis cosas de nuevo en la maleta, esta vez sin coche para embarcar, lo cual me provoco un ataque a la llegada a la isla, ya que además de una maleta gigante bien cargada, la mochila de mi VAIO, la mochila de acampadas llevaba también dos bolsas de esas grandes reutilizables del carrefur cargadas de calidad de vida, es decir, alargaderas, flexo, antimosquitos, pinzas, tapers, cadenas para la bici, altavoces para el portátil y demás utensilios varios... Y no! Los objetos íntimos ya me los traje en mi primer viaje... En fin, que yo no podía subir todo eso al barco, así que tuve la brillante idea de pedir a alguien que si iba a embarcar vehículo si me podía subir las bolsas de calidad de vida. Una parejita joven se negó pero cuando fui al coche de mi cuñao que me acerco a Denia había un camión gigante parado en doble fila y se lo encasquete a el, muy amablemente el hombre acepto. Conseguí llegar a duras penas con el resto de mis pertenencias desde donde di mi último abrazo peninsular al barco, allí la tripulación del barco subió la gigantesca maleta y en el ascensor a mi acomodación sirena (este es el nombre que recibe la clase turista) encuentro a mi ángel salvador que además arrastra mi maleta hasta donde se deja el equipaje, perfecto! El barco empieza a girar y pronto Denia queda ya inalcanzable, no hay marcha atrás me voy. A mi lado se sienta una chica joven con la que por supuesto acabo entablando conversación y compartiendo los rápidos cigarros que nos fumamos durante el trayecto, ya que el viento en la mar consume a gran velocidad nuestro tabaco. Llega la hora de desembarcar, y veo de nuevo a mi camionero que se ofrece de nuevo a llevarse mi equipaje al camión pero le digo que ya ha hecho bastante por mi y que nos vemos fuera para recuperar mi calidad de vida, que quedó en su cabina. Llamo a mi amiga para que venga con mi coche a recogerme y me comunica que mi coche no arranca. Tardábamos en bajar, primero salían los pasajeros de otras plantas y los vehículos, mi camión iba a salir antes que yo y cabía la posibilidad de que mi calidad de vida en la isla se esfumara...momento tensión total, a mi bajada compruebo que mi camión había bajado de los primeros... Asumo que mi jugada no salió bien y perdí mi cena y mis seis temporadas de L que también iban en las bolsas de calidad de vida pero levanto la vista mientras arrastro el equipaje que si tengo y en la oscuridad, fuera de la zona portuaria está mi ángel esperando pero esta mu lejos y mi amiga aun no ha llegado porque mi coche no arrancaba así que me subo en el coche del novio de mi acompañante de barco, la cual sabía mi historia camionera y me acerco para recuperar mi calidad de vida. Este chico conducía como si estuviera poseído por el mismísimo Fernando Alonso, por una carretera pésima, oscura y llena de baches, que por un momento pensé que era más provable vomitar allí mismo que en mis cuatro horas en el barco. A punto estuve de besar a aquel camionero pero se tuvo que conformar con la mejor de mis sonrisas y todos mis agradecimientos. Por fin llega ni amiga y lo metemos todo en su coche ya que el mio quedo aparcado al no tener batería. A la una de la mañana estábamos las dos con las pinzas entre su batería y la mía, por lo visto se quedo una luz encendida y descargo la batería. Conseguimos hacerlo arrancar pero decido llevarme su coche y dejar el papel de mecánicas nocturnas para mañana. Llego a mi piso ibicenco y me doy cuenta de que no llevo el bolso con las llaves de casa, y me visualizó dejándolo en el asiento de copiloto de mi coche, así que debo volver a recuparlo. Ya con todo en mi poder, subo todas mis pertenencias y me voy a aparcar. Tardo más de veinte minutos en conseguirlo y durante mi búsqueda sólo pasa por mi imaginación parar el coche en cualquier sitio y dormiiiiiiir, son la 2 de la madrugada y mi cuerpo lleva ya muchas emociones. A las tantas cuando me meto en la cama recuerdo que no he cenado, ya que mi cena llego a Ibiza en el camión, por lo que no pude cenar durante el viaje pero estoy tan cansada que sólo quiero o morirme o dormir, por suerte fue lo segundo...

Esta foto fue al día siguiente cuando tuve que cargar la batería del coche y tuve que irme lejos en un sitio como este que todo está cerca... 20 km después estoy en la galicia de esta isla, finisterre o portinax o algo así al noroeste de la isla.

Ahora que estoy aquí tengo miedo a volverme a ir.