
Aiiii puuuuuffff aun me duele el pecho de correr tanto y tan rápido, mientras mi corazón se va pausando, espero que no el todo, y mi respiración vuelve a su ritmo normal voy a escribir mi siguiente entrada al blog aaaauuuufffff, aaaaauuuuffff (ruido de mi respiración).
Bien, como todos sabéis, el próximo domingo hay elecciones autonómicas, las papeletas de color sepia y elecciones locales, las de color blanco. Pues como no estaré allí para poder votar en mi colegio electoral tuve que pedir el voto por correo, que lo hice como no el último día y rellenando los papeles sin casi saber mi nueva dirección, ni mucho menos el código postal de Ibiza... Hasta ahí todo normal, pero hoy que por fin han llegado los papeles a mi nueva casa, pensando que mañana 19 sería mi último día para entregarlo y que estuviera allí en mi mesa electoral el domingo. Esta tarde, a las 19:46 minutos me dispongo a abrir el sobre y hacer mi elección, leo las instrucciones y veo como último día de entrega el 18, pero me cago el Dios! Con perdón, como que hoy???? No podía dejar mi derecho al voto así, sin ejercer. Ya no tenía la posibilidad de coger un avión, barco, bicicleta o autostop, como decía la canción para estar delante de mi mesa electoral el domingo con carné en mano. Entonces me dije, Votaaaaaa! Y salí corriendo en dirección a correos con las papeletas en el coche y con la esperanza de que la persiana de correos de Ibiza no se me cerrara en las narices. Elijo mis papeletas de camino, rotonda tras rotonda, volantazos y frenazos después llego a correos, aparco el coche y voy en una carrera a velocidad de la luz hacía la esquina donde yo pensaba que estaba correos, pero no, la habían movido unas esquinas más allá, y a velocidad de la luz sigo mi búsqueda. Cuando ya puedo ver la oficina de correos en la esquina mi reloj marca las 8 pasadas de la tarde del miércoles 18, mi derecho al voto se esfumaba por unos minutos y por mi mente pasaba la relatividad del tiempo, qué son 5 minutos comparados con 4 años? Me siento como esa atleta que hace tres nulos seguidos en unas olimpiadas. Todos estos años luchando para poder votar y ahora unos minutos me lo arrebatan. Aun así no desisto y llego a las puertas y veo aun luz dentro y gente en la cola y veo el horario y para mi tranquilidad no cierran hasta las 20:30, voy a poder votar, mi carrera no ha sido nula! Mi respiración en la cola de correos se parece a esos aparatos de aire acondicionado que dan a la calle, ruidosos y de aires calenturientos, hasta el hombre que tengo delante se gira quizás molesto por mi alborotada respiración en su nuca. Entrego mi sobre tras rellenar el impreso de correo certificado y le pregunto a la chica si hoy era el último día y para mi rabia interior me dice que lo ampliaron hasta el 19, es decir, mañana. Toda esta carrera y revuelo de mi cuerpo para nada, bueno para nada no, para evitar que un partido gane las elecciones... Y hasta ahí puedo leer ya que como ustedes y ustedas, (jajaja guiño a la gran exministra de la ex cartera de igualdad Aido) es secreto.
Después de haberme costado tanto votar envidio más el poco esfuerzo que implica ir un momento el domingo a tu urna y dar tu opinión en algo que te repercute tanto y sobre todo hacerlo siendo mujer y teniendo en cuenta lo mucho que se lucho para que así fuera como para ahora no poder ejercer este derecho. Siempre he votado y estoy convencida de que lo seguiré haciendo y eso que no me siento nada cercana a los pensamientos políticos, de hecho algún voto en blanco he llegado a dejar en la urna, pero no ir a votar, nunca, porque si me preguntan, yo contesto, así es como veo yo las votaciones.
Como veis en la foto mi reloj de muñeca se ha retrasado unos veinte minutos y os explicaré porque, en mi carrera a la velocidad de la luz hacía la oficina de correos debí de entrar en ese espacio temporal que relantIbiza el tiempo y el espacio, porque como todos sabemos, a la velocidad de la luz el tiempo tiende a cero y de ahí que en mi carrera supersónica viajara en el tiempo hasta la oficina de correos, eso o que me di un tremendo golpe contra una farola y se desprendió una de las manecillas de las esferas interiores impidiendo el movimiento del minutero... Pero que quereís que os diga en una isla donde he sido capaz de perder un imperdible, pero si la misma palabra lo define... Pues el mio debería de ser un casiimperdible porque se perdió, aaah y romperseme unas pinzas de depilar? En mi vida se me habían roto ningunas, se pierden pero romperse?? Y lo que es aún más extraño, andar por el centro de Ibiza sin encontrar ningún comercio chino, si de esos que están en todas partes en la península. Por lo visto en los atlas chinos Ibiza no existe, ya se sabe que las copias chinas no son exactas y en este caso se olvidaron de poner Ibiza, claro no la verían porque sacarían la información de España en algún informativo del tiempo...
Me despido con miedo de lo que pueda seguir ocurriendo en esta isla, igual la próxima entrada la escribo desde un universo paralelo.
Jajajajajaja!!Mira, es que hay cosas que sólo te pueden pasar a ti! di que si, votar, hay que votar, faltaría más!!Después de lo pasado y lo vivido no podemos dejar de hacerlo!!
ResponderEliminarBesos!