
Hacía tiempo quería contaros la sensación que tengo en esta isla, parece insignificante esta palabra pero ahora más que nunca entiendo el significado de la palabra aislado. Una isla es en si un lugar donde la gente tiene dificultades para relacionarse con el resto del mundo. Vale, yo he estado años en Alicante sin viajar fuera de España, pero vamos, que si me hubiera dado el venazo cojo el coche y me planto en la misma puerta del Vaticano, pero aquí no puedes hacer eso. Por otra parte, la gente que vive aquí o son de aquí, que son los menos, o han llegado a la isla por alguna u otra razón y en principio uno llega solo a esta isla. Quedas tú solo, sin amigos ni familia y tienes que partir de cero y crear tu red social desde la nada. Ese es un detalle curioso, la gente que estoy conociendo no tiene facebook, algo que como saben los que me conocen para mi es vital. Pues bien, he llegado a una conclusión después de mis inservibles explicaciones de las utilidades del face. La gente que vive aquí se aisla, toman una posición mínima del mundo que les rodea en parte porque saben y sienten que el mundo les ignora a ellos. Un claro ejemplo es el vacío que siente uno al ver el hombre o mujer que da el tiempo en los telediarios. Cuando me encontraba en la costa levantina podía sentirme aludida e informada del tiempo venidero pero cuando la persona que informa se sitúa justo delante del trozo de tierra donde tú te encuentras y no puedes ver si han puesto un sol o una tormenta, uno se siente ignorado... Esto marca la personalidad de los ibicencos. Los que venimos de fuera tenemos otra extraña sensación, y es que en la península no utilizamos precisamente la palabra península y aquí se utiliza como para nombrar el mundo exterior... Como en los Fragels. Todo aquí se limita al reducido terreno de una isla. Además, se habla de la isla personalizandola, si, como si fuera una persona con capacidades humanas, para los que hayan visto lost saben a lo que me refiero, para los que no lo hayan visto pues os diré que utilizan expresiones como: si la isla te trata bien, la isla te hace conocerte a ti mismo, y una frase gran hermanistaca: la isla todo lo magnifica y también lo relatIbiza. Estoy de acuerdo en ello, estando aquí el resto del mundo te es un poco ajeno, ya que sientes que no formas parte de el.
Una sensación que acompaña al aislamiento es quedarte anclado en el tiempo, como aquella metáfora del hombre de las cavernas, donde se pensaba que el mundo eran aquellas sombras reflejadas en la pared, o como medir el tiempo si has perdido contacto con el tiempo real. Y este es otro detalle a resaltar, por lo visto, alguna ley a prohibido ver la serie de lost en todas las islas y es que aquí nadie la ha visto... Y eso a veces me hace pensar (ATENCION SPOILER de lost, no seguir leyendo en caso de no haber visto el final) todos estamos muertos y sólo es cuestión de tiempo darnos cuenta... Además de este insignificante detalle la serie tiene muchas semejanzas con vivir en Ibiza, los viajes en el tiempo son habituales también aquí, la gente tiene coches con cintas y walkman recién comprados, no tienen conexión a internet en sus casas, aquí el siglo XXI no ha llegado, habrá naugradado de camino. Pero de repente la isla se mueve y viajamos en el tiempo y podemos ver coches nuevos semejantes a naves espaciales de la recién estrenada película 2001 odisea en el espacio. O gente con objetos en las orejas hablando solos, y es que aquí, y no me refiero a lugar, si no a medida temporal, aquí el móvil es un artículo venido del más allá, no os diré que no se utiliza, porque os mentiría pero sus características y aspectos son de otros tiempos, vamos acordaros de ese primer móvil que tuvisteis, pues ese móvil pertenece ahora a un ibicenco. De hecho podría diferenciar a un isleño de un foráneo sólo con mirar su móvil, es una técnica secreta que utilizo para diferenciarlos y de hecho puedo calcular aproximadamente el tiempo que lleva aquí, ahora si me refiero a lugar, por la antigüedad de su móvil.
Vivir aislado en un sitio donde los guiris se apoderan de todo es incomodo y te hace vivir en una constante dicotomía, aiiih! La constante en lost también era importante y es una de las cosas que me hace sentir que la isla aún no se ha apoderado de mi, y porque no decirlo tener la certeza de estar viva, y es que sigo teniendo contacto con vosotros, amigos y familiares, con los que gracias al móvil e internet nos seguimos. Pero es inevitable sentir el aislamiento, y una razón de peso es la inexistencia de un mercadona, por el amor de Jacob*(referencia a lost)!!!! Que como se aprecia en la foto, me equivoqué comprando pastillas en lugar de los recambios de botellita para mi antimosquitos y ahora que hago???? Cómo los devuelvo???? Siento un odio hacía mercadona inexplicable, por qué no consideran que aquí también necesitamos productos hacendado y bosque verde!!!! Que me van a comer los mosquitos por culpa de un despiste!!!! Y otra duda que no puedo resolver es, si en la isla de perdidos había un Decanthlon por qué en Ibiza no? Porque no me vengan a decir los de vestuario de la serie que toda esa ropa la salvaron del accidente...
Entrada escrita desde la influencia del monólogo de Luis Piedrahita que me hizo reir mucho anoche.
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